Cisne

Mi primo quería alquilar un piso en la calle Gran Vía a través de una agencia. Tras ver la vivienda y estar conforme, envió todos los documentos necesarios para que le dieran el visto bueno: el contrato de trabajo, las tres ultimas nominas, vida laboral… lo tenía todo.

Cuando el casero nos vio (yo fui acompañando a mi primo) nos empezó hacer algunas preguntas que mostraban desconfianza y nos pidió un requisito mas: que alguien de nuestra red social, con vivienda en propiedad, pusiera su casa como aval y así garantizar el pago del alquiler.

El problema no estaba en los requisitos, sino en el cambio de actitud que mostró el casero desde que nos vio. No le gustaba la idea de alquilar la vivienda a un negro, era claramente una discriminación racial.

Preferimos seguir buscando y no alquilar esa vivienda.